Os voy a contar una historia el porque he querido una foto asi y porque la público.
Estoy viviendo un momento no tan pacífico en mi vida como me gustaría. Y en momentos así es muy bueno recordar que te da paz.
Hace unos días mi amigo Victor me dijo que ya que no nos vemos tanto como antes, que vayamos a ver esta exposición de aviones y acrobacias que hacían en mi ciudad. Me parecio super plan y este domingo estuvimos alli.
Ver estos aviones y escuchar los motores me llenaron de paz. Es algo extraño pero muy bueno. Es muy curioso como los sentimientos tienen memoria. Tanto los buenos como los malos.
Resulta que en mi infancia, en momentos difíciles miraba al cielo y cuando veía y escuchaba estas avionetas, ese ruido era el ruido más chulo que podían escuchar mis oídos.